No se desespere: Estar reportado no es el fin de la vida crediticia

Según el Reporte de Inclusión Financiera de 2019, en Colombia existen 9,4 millones de personas con al menos un crédito de consumo y, de acuerdo con el Banco de la República, el Índice de Calidad por Mora a febrero de este año para créditos de consumo era de 4,9%, lo que sugiere que muchas de estas personas tienen un reporte negativo en las centrales de riesgo, por cuenta de su atraso con los pagos y posiblemente consideran que con el reporte negativo su vida crediticia llegó a su final. Lo que desconocen es que existen empresas especializadas en financiar a personas reportadas.

Una de esas compañías es ExcelCredit, una Fintech 100% colombiana con 7 años de existencia y en constante crecimiento, incluso durante la pandemia.

“Nosotros creemos que ampliar las opciones de acceso al crédito tiene un impacto real en la vida de los colombianos que, por una razón u otra, no cuentan con los ahorros para realizar inversiones o suplir sus necesidades de consumo. Sabemos que nuestros créditos son un instrumento eficiente para redistribuir los recursos y dar oportunidades a quienes los necesitan y así evitar que acudan a créditos en el sector informal. Por eso decimos que además de entregar financiación, ofrecemos tranquilidad”, afirma Jonathan Mishaan CEO de ExcelCredit.

Más de 50 mil colombianos han recibido una segunda oportunidad

“Soy docente desde hace 38 años. Siempre tuve el sueño de abrir mi propio jardín infantil pero no lo lograba porque estaba reportada. Sin embargo, en ExcelCredit me financiaron y mi sueño es realidad, tengo mi propio jardín infantil”, explica Olga Lucía Ramos.

Como ella hay más de 50.000 clientes que han logrado materializar sus proyectos, los cuales van desde remodelar la casa y pagar la educación de sus hijos o nietos, hasta la puesta en marcha de ideas productivas para la generación de una segunda fuente de ingresos. Los clientes de ExcelCredit son pensionados, docentes, policías y empleados gubernamentales reportados en centrales de riesgo, ubicados en todo el país.

La expansión nacional es resultado de un modelo comercial que permite la atención de clientes en oficinas ubicadas en las principales cabeceras municipales y en municipios cercanos a través de asesores comerciales sectorizados, asesores virtuales y oficinas móviles. Actualmente, existen 24 oficinas físicas y en el 2021 serán 30. Además, recientemente lanzaron la App de crédito digital, la cual permite que personas en los lugares más remotos del país soliciten crédito y obtengan su aprobación en línea.

“Sabemos que el margen de crecimiento es muy amplio porque muchas personas reportadas desconocen que pueden volver a acceder a un crédito y nosotros nos hemos especializado en su atención, dando una segunda oportunidad a quienes, por diversas razones, no han podido cumplir con los pagos de sus obligaciones crediticias, buscan normalizar su situación financiera, librarse del reporte negativo y dejar de ser rechazados por las entidades, naturalmente nos hemos convertido en un puente hacia la inclusión”, agrega Mishaan.

El foco de acción de la compañía es el crédito de libre inversión y la compra de cartera por descuento directo de la nómina o pensión, pensando siempre en sostener relaciones de largo plazo con los clientes, ofreciendo condiciones que promueven la inclusión financiera.

La barrera de no tener historial crediticio

Según los expertos, dos de las grandes barreras de la inclusión financiera son los reportes negativos y la falta de historial crediticio. Esos son justamente los públicos que atiende esta Fintech que se ha especializado en atender población de estratos uno, dos y tres.

El crédito promedio es de 12 millones de pesos, el promedio de tiempo de respuesta de la  viabilidad del crédito es de 48 horas, y el objetivo es lograr que sea en minutos.