Cuba por el uso racional y eficiente de la energía

5 de diciembre de 2020, 6:45Por Teyuné Díaz Díaz

La Habana, 5 dic (Prensa Latina) Para cumplir los requerimientos de las producciones de bienes y servicios Cuba planifica el consumo de sus portadores energéticos, electricidad, diesel y gasolina, pero la llegada de la Covid-19 trajo cambios imprevistos, explicó una experta.

En entrevista con Prensa Latina la directora general de la Oficina Nacional para el Control del Uso Racional de la Energía (Onure), Elaine Moreno, explicó que desde 2018 el consumo energético de la isla se comporta de manera similar.

Pero en marzo la pandemia paralizó prácticamente el esquema económico de la isla y se incrementó aun más en el residencial, amplió.

Ante ese reto se apostó por mayor eficiencia en las producciones lo cual permitió disminuir consumos y utilizar los ahorros para desplazarlos hacia el sector residencial y evitar afectaciones en la población, aseveró.

Recordó que Cuba es una economía fundamentalmente de servicios por tanto los mayores consumos eléctricos se generan en el turismo, recursos hidráulicos, y en el área industrial en las acerías, azucarera y otras entidades.

De acuerdo con Moreno, pese al impacto inicial de la Covid-19 pretenden cumplir los planes de consumo en 2020, respaldados entre otros por campañas comunicacionales para un uso más racional de la energía.

Para 2021 la estrategia estará centrada en mantener el sistema de trabajo implementado sobre la base del Decreto Ley 345 aprobado a finales de 2019.

Un instrumento jurídico que respalda la implementación de la Política para el desarrollo perspectivo de las fuentes renovables y el uso racional de la energía.

Esa norma establece un grupo de condiciones asociadas a la implementación de las energías renovables, índices de eficiencia energética, sistemas de gestión de la energía, y campañas comunicacionales, pero la llegada de la Covid-19 afectó la implementación del decreto.

Sobre los sistemas de gestión de la energía explicó que diagnostican la situación energética de una entidad, planifica las estrategias, las implementa y controla sus resultados, después desde ese punto vuelve al inicio como un proceso de mejora continua.

A veces se implementan las acciones sin indicadores medidores de impacto, y por tanto se desconocen los beneficios, apuntó.

Las empresas, dijo, deben elaborar un programa quinquenal para el desarrollo de las fuentes renovables y uso racional de la energía, eso permitirá saber dónde están y hacia dónde dirigirse en materia de eficiencia, y en ello serán acompañadas por la Onure y el Ministerio de Energía y Minas (Minem).

Amplió que en estos momentos están inmersos en realizar 300 auditorías energéticas, un programa a tres años que permitirá caracterizar a varios sectores y ayudar a esas entidades.

En cuanto al sector residencial trabajarán en campañas comunicacionales y en la educación para mejores prácticas, y en el sistema de enseñanza contribuir con una educación de consumo sostenible donde se incluya la protección del medioambiente.

La estrategia también comprende la incorporación de las formas de gestión no estatal a los sistema de trabajo, sobre todo la promoción de tecnologías eficientes y la asesoría de buenas prácticas.

Algunos, dijo, son altos consumidores asociados al turismo con hostales, artesanos, y otros centros productores en los cuales se puede impulsar el uso de las fuentes renovables de la energía (FRE).

Las FRE tienen definidas sus líneas de trabajo, señaló, en función del desarrollo de la fotovoltaica, eólica y biomasa cañera, con la instalación de más fuentes de energía solar con la experticia de especialistas cubanos.

En cuanto a la biomasa cañera se prevé no solo utilizar la energía para el consumo del central sino generar para el sistema eléctrico nacional, y además, utilizar biomasa forestal para en los periodos que no haya zafra.

Estas últimas cuestiones fueron afectadas por falta de financiamiento, en parte asociadas a la pandemia y por otra el bloque económico financiero y comercial que impone Estados Unidos a Cuba y su persecución contra las inversiones en la isla.

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Prensa Latina