Califican de histórico derribo de estatua de colonizador en Colombia

17 de septiembre de 2020, 11:13Bogotá, 17 sep (Prensa Latina) El derribo de la estatua del colonizador y esclavista Sebastián de Belalcázar, en el Morro de Popayán, en el Cauca, por el pueblo misak, es considerado hoy en Colombia un hecho histórico, mientras otras personas lo critican.

La presidenta nacional de Movimiento MAIS, Martha Peralta Epieyú, expresó que el pueblo indígena Misak al derribar dicha estatua reivindica la memoria de ancestros asesinados y esclavizados por las élites y además es una señal de protesta por la crisis que sufre.

Subrayó que el pueblo misak en un documento declara culpable al esclavista de genocidio, despojo, desaparición física y cultural a las comunidades originarias.

‘Que el clero y la política criolla heredera del legado genocida, sepan que nunca nos han vencido y estamos aquí’, refiere el texto citado por Peralta.

Asimismo, Hollman Morris, analista y exconcejal de Bogotá, señaló por medio de su cuenta en Twitter que la acción fue en rechazo a la ola de asesinatos contra líderes indígenas en el departamento del Cauca.

El periodista Jose Guarnizo recordó en tanto, que para fundar ciudades, Sebastián de Belalcázar arrasó, mató y exterminó comunidades indígenas.

‘La estatua que derribaron los misak es una buena oportunidad para revisar los símbolos y esa historia ‘épica’que nos mostraron en las escuelas’, instó Guarnizo fundador de Vorágine, Periodismo Contracorriente.

Dónde estaba la estatua del negrero esclavista Sebastián de Belalcázar, estaba en una pirámide que nuestros ancestros le daban la bienvenida al sol, a la luna y estrellas, pero vino este señor y los mató, les robó y esclavizó. Hoy cae este señor y así hayan pasado muchos años, expresó por su parte el usuario en Twitter Lengua Popular.

Para este y otros pueblos originarios de Colombia, Sebastián Moyano y Cabrera, alias Sebastián de Belalcázar, cometió delitos como genocidio, despojo y acaparamiento de tierras, desaparición física y cultural, tortura por medio de técnicas de empalamiento.

Mientras las críticas por el sorpresivo acto inundan las redes sociales, con el video representativo incluido, también proliferan voces racistas que tildan a esta comunidad ancestral de ignorantes, otros aseguran que la estatua es un símbolo que debía mantenerse.

En otras reflexiones, algunos piden que el pueblo debió reunirse todo y decidir qué hacer con dicha estatua y otras similares en distintos puntos del país que recuerdan la época de la colonización y la esclavitud por los europeos.

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Prensa Latina