El COVID-19 forzó al comercio colombiano a acelerar su transformación, según reporte

La pandemia del Coronavirus ha obligado al comercio minorista en Colombia a pisar el acelerador de varias transformaciones en las que ya trabajaba para tratar de sobrevivir la crisis económica derivada de las medidas de confinamiento social, según un estudio presentado por la firma especialista en bienes raíces y gestión de inversiones JLL.

El reporte analizó el comportamiento del sector desde la óptica de los principales actores de la industria -desarrolladores y operadores de centros comerciales, fondos de inversión, marcas y consumidores- y concluyó que, aunque no ha habido cambios disruptivos en el sector, sí avanzaron procesos en marcha como el ascenso de la renta variable, la reconfiguración de espacios comerciales y el desarrollo de nuevos modelos de restaurantes. 

“El COVID-19 está afectando la economía a nivel mundial y nacional de una forma profunda pero que aún es difícil de dimensionar. Una industria golpeada es el sector inmobiliario con segmentos muy castigados como el hotelero y el retail. En estos últimos es donde ha sido más visible la naturaleza del choque y donde ha proliferado una multiplicidad de medidas para enfrentarlo”, explicó Adriana Pinzón, Senior Consultant Research, Consulting & Valuation de JLL Colombia y autora del informe.

Escenario sin precedentes

Durante dicha fase, el desempeño se mantuvo positivo, sobretodo ya que el gasto de los hogares en marzo creció 11,2%, impulsado principalmente por las compras de aprovisionamiento previas al confinamiento y las ayudas otorgadas por el Gobierno a hogares menos favorecidos.

En dicho mes, de acuerdo con fuentes consultadas por JLL, los centros comerciales registraron ventas de alrededor COP$3 billones (COP$3,3 Billones en 2019), al tiempo que las ventas del comercio minorista presentaron un crecimiento de 5% en el acumulado a marzo de 2020.