
E.E.U.U. puede decir que es el estandarte de la Democracia del Siglo 21 ?
Ayer vi un artículo publicado en el Diario La Prensa, donde un embajador criticaba a otro embajador por desconocimiento de la práctica democrática. Por ello quisiera opinar sobre su propia práctica de la democracia, principalmente en Panamá. La libre determinación o autodeterminación es el principio que permite a un pueblo decidir libremente su forma de gobierno, su desarrollo económico, social y cultural, sin interferencias externas, sin embargo la Doctrina Monroe, en su aplicación práctica (especialmente después del Corolario Roosevelt), viola sistemáticamente este principio:
Intervenciones Militares Directas: Estados Unidos intervino militarmente en países como Nicaragua, Haití, República Dominicana, Cuba y Panamá numerosas veces durante los siglos XIX y XX. El objetivo declarado a menudo era restablecer el orden o proteger intereses estadounidenses, pero el efecto era derrocar o instalar gobiernos según conviniera a Washington, no según la voluntad del pueblo de esos países.
Apoyo a Dictaduras: Durante la Guerra Fría, en nombre de contener el comunismo, Estados Unidos apoyó activamente a regímenes militares autoritarios en Chile, Argentina, Brasil, Guatemala y El Salvador, entre otros. Estos gobiernos violaban masivamente los derechos humanos de sus propios ciudadanos, suprimiendo brutalmente cualquier disensión. Al apoyarlos, EE. UU. suprimió activamente la libre determinación de esos pueblos para elegir su propio destino.
Intervención Económica: La política de «Big Stick» (Gran Garrote) y la Diplomacia del Dólar aseguraban que las economías de la región estuvieran abiertas a los intereses comerciales y financieros estadounidenses, a menudo en detrimento del desarrollo soberano de esas naciones. La soberanía es el principio por el cual cada estado tiene autoridad plena sobre su propio territorio y asuntos internos. La Doctrina Monroe se convirtió, de facto, en una doctrina de hegemonía regional violando la soberanía nacional de naciones para obtener beneficios geopolíticos y recursos para su propio país. La Doctrina nació como un escudo contra Europa, pero se transformó en una lanza para la dominación estadounidense. El Corolario Roosevelt en 1904 lo dejó claro: afirmaba el derecho internacional de Estados Unidos a ejercer un poder de policía internacional en el hemisferio. Esto significa que EE. UU. se auto-proclamó juez y policía de sus vecinos, una clara violación de la soberanía. Claro que no bastó el continente americano, se globalizó esta práctica anti-democrática. El historiador y diplomático argentino Luis María Drago ya lo denunció en 1902 con la Doctrina Drago, argumentando que la deuda de un país no podía justificar la intervención armada y la ocupación de su territorio por una potencia extranjera. La Doctrina Monroe, sin embargo, normalizó precisamente eso. América para los americanos. Esta famosa frase, asociada a la doctrina, fue reinterpretada por los líderes latinoamericanos como América para los norteamericanos. En foros como la Unión Panamericana y luego la OEA, la voz de Estados Unidos es abrumadoramente dominante, sofocando la soberanía diplomática de los demás miembros. Sí, la Doctrina Monroe en su carácter es inherentemente anti-democrático cuando se aplica como una política de intervención. Una política verdaderamente democrática respetaría:
La voluntad popular de otras naciones, aunque no favorezca los intereses de Washington.
La soberanía e igualdad legal de todos los estados, grandes o pequeños.
Los mecanismos de cooperación multilateral, donde las decisiones se toman de forma colectiva y no son impuestas por la potencia más fuerte. La Doctrina Monroe, en la práctica, hizo lo contrario, impuso la voluntad de una potencia sobre la de sus vecinos, priorizando su propia seguridad e intereses económicos por encima de la democracia y la autodeterminación en la región. Mi percepción no es solo una opinión subjetiva; es un análisis confirmado por el registro histórico mundial, que en el caso panameño se remonta a 1903. La Doctrina Monroe fue, para gran parte de América Latina, la justificación ideológica y anti-democrática para dos siglos de intervencionismo, injerencia y una relación de poder profundamente desigual. Creo que el funcionario extranjero debe realizar autocrítica de su política intervencionista, porque la CIJ Corte Internacional de Justicia, el Sistema de Derecho Internacional y la Carta Magna de 1945 de la ONU consideran inaceptables estas violaciones a la soberanía de otros y porque Panamá no necesita un co-gobernante.
古文源
Jorge Chong
Director
Radio Chinavision 1180 AM

